La muerte de Alicia Lozano, debido al cáncer de riñón que padecía, cimbró a la comunidad cultural de la metrópoli.
Lozano, nacida en Arandas, Jalisco, en 1963, estaba internada desde la semana pasada en el Hospital Ángeles del Carmen. La noticia sobre su fallecimiento fue confirmada por María del Rayo, asistente y amiga, quien informó que el deceso de la museógrafa se registró entre las seis y las siete de la tarde de hoy.
La trayectoria de Lozano se enfocó en el terreno de las artes plásticas. Aunque estudió una Licenciatura en Comunicación, descubrió su verdadera vocación cuando trabajó como asistente de Arturo Camacho en el Departamento de Artes Plásticas de Bellas Artes y después con Jesús Talavera Rodríguez. En 1992 formó parte del Instituto Cultural Cabañas. Inicialmente comenzó como museógrafa, pero después fungió como responsable de exposiciones.
Sin embargo, su periodo de madurez profesional, de acuerdo con algunos integrantes de la comunidad cultural, se llevó a cabo cuando Lozano tomó las riendas del Museo de Arte de Zapopan (MAZ), durante la pasada administración municipal, pues generó exposiciones de calidad e hizo notoria su impronta museográfica y curatorial.
Camacho afirmó que durante su periodo como directora del MAZ, Lozano generó exposiciones de calidad, como la de Martha Pacheco, que después estuvo en el Museo de Arte Moderno.
El secretario de Cultura de Guadalajara y ex director del MAZ, Ricardo Duarte, comentó que Lozano imprimió un sello muy particular cuando trabajó como directora del MAZ, pues todos los proyectos que presentó estuvieron cifrados por lo que ella visualizaba como curadora.
“Su muerte es una pérdida muy significativa para el mundo del arte contemporáneo en Guadalajara y a nivel nacional. Alicia fue una de las curadoras y museógrafas más destacadas de nuestro medio en Guadalajara y obviamente su trabajo trascendió sobre toda la obra de Orozco, la obra de Martha Pacheco. Tuvo una trayectoria muy importante. Fue una mujer que tomó grandes riesgos no solamente en su visión como curadora, sino que también fue una investigadora muy importante”, dijo el funcionario.
El crítico de arte Carlos Ashida aseguró que el paso de Lozano por el MAZ fue la prueba de que había tocado un nivel de madurez y de originalidad en su concepción de la escena del arte en la metrópoli.
“Es lamentable que se haya interrumpido una tarea que tenía muchas cosas por delante, mucho por decir. Lo que hizo en el MAZ en cierta manera es su reto de mayor proyección. Hizo una programación no sólo cuidada en cada una de las actividades que realizó y que fueron concebidas con gran originalidad en su conjunto”, remató