Mito: La intimidación no causa ningún daño serio.
Realidad: La intimidación se asocia con una serie de problemas de salud física y mental, así como el suicidio, los problemas educativos, los problemas antisociales y problemas de relación.
Por ejemplo:
Los Niños que han sido o son víctimas son más propensos a reportar dolores de cabeza y dolores de estómago que los niños no son víctimas (Due et al, 2005;. Williams, et al, 1996.). Los niños que son víctimas tanto matón y pueden estar en mayor riesgo de problemas de salud física.
También son más propensos a reportar síntomas de ansiedad y depresión que los niños no involucrados en la intimidación (Debido et al, 2005; Kaltiala-Heino et al, 1999). De mayor preocupación es el hecho de que los problemas psiquiátricos asociados con la participación en la intimidación tienden a persistir en la vida adulta (Kumpulainen y Rasanen, 2000).
Tanto los niños víctimas y los niños que intimidan están en riesgo de funcionamiento de las escuelas pobres, en términos de las malas actitudes hacia la escuela, calificaciones bajas y absentismo (Rigby, 2003; Tremblay, 1999).
Los jóvenes que intimidan a otros son más propensos a usar alcohol y drogas (Pepler et al., 2002), y están en riesgo de criminalidad más tarde. Por ejemplo, el 60% de los niños que intimidan a otros en la escuela primaria tenían antecedentes penales a los 24 años (Olweus, 1991).

Solución: Es esencial para identificar a niños con riesgo de intimidación y / o victimización y proporcionar apoyo para su desarrollo con el fin de evitar las consecuencias negativas asociadas con este tipo de relación entre iguales irrespetuoso.
