La zona arqueológica de Teopanzolco, ubicada en el corazón de Cuernavaca, Morelos, se convirtió en un aula al aire libre el pasado sábado 6 de septiembre para los alumnos de distintas carreras que cursan la materia de Desarrollo Económico y Social de México a cargo del Mtro. Raúl Bruno Uribe Álvarez.
El propósito de la visita no solo fue conocer la riqueza cultural e histórica del sitio, sino también reflexionar sobre su papel en la construcción de la identidad nacional y en la economía local a través del turismo.
Más que una visita: una experiencia formativa
La visita a Teopanzolco permitió a los alumnos comprender cómo la historia, la economía y la sociedad están interconectadas. Al mismo tiempo, reafirmaron el valor de preservar el patrimonio como base para un desarrollo económico sostenible y como un puente de unión con nuestras raíces.
Teopanzolco no es solo un vestigio arqueológico: es un recordatorio de la grandeza cultural de México y un ejemplo de cómo el patrimonio puede integrarse en los planes de estudio para formar profesionales conscientes de su entorno.
Teopanzolco, testigo del esplendor mexica en Morelos
En medio de la modernidad de Cuernavaca, Morelos, se levanta un sitio que conecta al presente con el pasado: la zona arqueológica de Teopanzolco, cuyo nombre significa “en el templo viejo” en náhuatl. Este espacio es uno de los principales vestigios de la presencia mexica en el centro de México y un punto clave para entender la historia prehispánica de la región.
Un centro ceremonial con historia
Teopanzolco data aproximadamente del siglo XIII, cuando grupos tlahuicas construyeron sus templos en honor a Tláloc (dios de la lluvia) y Huitzilopochtli (dios de la guerra y del sol). Con el tiempo, el sitio quedó bajo influencia mexica, consolidándose como un importante centro ceremonial.
El edificio más imponente es la pirámide principal, de estilo similar al Templo Mayor de Tenochtitlán. Su diseño no es casual: muestra la fuerte conexión cultural y religiosa entre las comunidades de la zona y el poder mexica.

Redescubierto por casualidad
Aunque su historia es milenaria, Teopanzolco fue redescubierto hasta 1910, cuando durante la Revolución Mexicana se utilizaron sus plataformas como puntos estratégicos. Fue entonces que los arqueólogos pusieron atención en el lugar, revelando poco a poco su importancia.

Entre tradición y modernidad
Hoy, Teopanzolco no solo es un sitio arqueológico, sino también un espacio cultural vivo. Muy cerca se encuentra el Auditorio Teopanzolco, una construcción moderna que convive en armonía con el entorno y que acoge conciertos, obras y eventos artísticos. Esta combinación lo convierte en un destino único: historia ancestral y cultura contemporánea en un mismo lugar.
Un atractivo turístico y educativo
Visitar Teopanzolco es una oportunidad para:
- Conocer de cerca la grandeza de los pueblos originarios.
- Reflexionar sobre la preservación del patrimonio cultural.
- Disfrutar de una experiencia turística que combina historia, naturaleza y arte.









