Procrastinación, el arte de dejar todo para después

¿Qué es la procrastinación?

Si alguna vez has retrasado una cita con el dentista, o nunca encuentras el momento de arreglar esos papeles o el lavabo… no solo te pasa a ti. Aplazar los asuntos pendientes, o dejar para mañana lo que podrías hacer hoy, es una costumbre muy humana conocida como procrastinación. Y es muy habitual a pesar de que tiene un coste elevado, ya que los retrasos evitables generan pérdidas de productividad, además de causar estragos emocionales, principalmente mermando la autoestima.

procrastinación

Aquí te dejamos un artículo que te puede interesar si quieres superar la procrastinación.

Al final podrás encontrar un test para saber que tan procrastinador eres.

Científicos de la Universidad de Constanza (Alemania) han estudiado la procrastinación y llegado a la conclusión que las personas se comportan así porque creen que el día de mañana será más adecuado para poner en práctica lo planeado. También, demostraron que la tendencia a procrastinar es menor si se plantea la tarea en términos muy concretos y específicos.

Las etapas de procrastinar

Lo normal es que se pase por tres etapas distintas durante la procrastinación: una primera etapa de incomodidad por esa actividad que debes hacer, una segunda de ocupación a través de otras actividades menos importantes y una tercera de justificación en la que suele aparecer la famosa frase de “mañana será otro día”.

Los estudios parecen indicar que la procrastinación está relacionada con peor salud psicológica, existiendo una conexión entre las personas que dejan las cosas para otro momento y problemas de ansiedad, estrés o depresión. También parece ser más común en personas más jóvenes y ser un comportamiento que está presente en ambos sexos.

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Por su parte, Piers Steel, investigador de la Universidad de Calgary, ha desarrollado una fórmula (bautizada como teoría de la motivación temporal), que, según asegura, explica la procrastinación: U=EV/ID.

‘U’ hace referencia a la utilidad de la tarea una vez realizada, y su valor es proporcional al producto de las expectativas (E) por el valor que le concedemos a terminar el trabajo (V), e inversamente proporcional a la inmediatez (I) y a la sensibilidad de cada persona a los retrasos (D). Según la fórmula de Piers Steel, las tareas que queremos que se lleven a cabo mejor y a las que más importancia otorgamos son las que más frecuentemente dejamos para más adelante. Más que pereza, dice Steel, “lo que hay detrás de la procrastinación es un exceso de perfeccionismo”.

Así que aunque #UninterSeQuedaEnCasa recuerda no dejar tus cosas para después, y si quieres dejar de procrastinar revisa nuestro artículo para

Autor: Daniel Delgado

Fuente: Muy interesante

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