LA FOTOGRAFÍA FORENSE: UNA DISCIPLINA CIENTÍFICA EN EXTINCIÓN…

Escrito por: Mtro. Joeder Ponce Mendoza

“Ver no es suficiente, tienes que sentir lo que estás fotografiando”
André Ketes

Fuente: Pinterest.com.mx

En la actualidad hablar de fotografía forense, considero que es un tema  interesante, fascinante y complejo pero a la vez tan polémico por la mala concepción de algunos que dicen saber del tema cuando realmente su falta de conocimiento origina doctrinas estériles en aulas y malas prácticas en una investigación. Es posible, que lo que acabo de escribir cause mucho ruido e incluso asombro para muchos expertos en el tema, sin embargo, tengo que aclarar que lo qué expreso, es una visualización a través de los años que he estado inmerso dentro de las áreas forenses.

¿El porqué de esto? es simple, para algunos, la fotografía forense es sinónimo de tecnología y equipos fotográficos costosos que solamente basta con mover un dedo y apretar un botón; pero eso es precisamente una percepción equivocada que se ha ido inculcando conforme pasa el tiempo y lo peor es que están construyendo paradigmas con las nuevas generaciones de estudiantes de criminalística.

Hecha esta aclaración, es necesario hacer un poco de historia para irme adentrando al tema principal que nos ocupa. Para esto, tengo que mencionar el nombre de Allan Pinkerton, un personaje importante de origen escocés, el cual fue nombrado como el primer detective en Chicago y en el año de 1866 utilizó a la fotografía como recurso para el registro e identificación de los delincuentes cuando ingresaban al sistema judicial y simultáneamente también dejaba constancia de la situación exacta en la que fue observado el lugar de los hechos. Lo anterior no quiere decir que ese fue el único antecedente que se haya tenido, pero puedo afirmar que fue el comienzo de lo que hoy conocemos como fotografía forense.

Fotografía vs Fotografía Forense

Acerca de esto, me viene a la mente lo que dijo alguna vez Elliot Erwitt: “La fotografía es el arte de la observación. Se trata de encontrar algo interesante en un lugar ordinario. Me he dado cuenta de que tiene poco que ver con las cosas que ves y mucho con como las ves.” ¡Interesante frase! ¿No creen? Ahora bien, de su frase conviene subrayar “el arte de la observación”, coincido que la fotografía es un arte pero hablar de fotografía forense es un nivel distinto, ya que el grado de complejidad de captar una imagen (no decir: “tomar una imagen” que es un término totalmente diferente, ya que las fotografías no se toman se hacen); conlleva utilizar un grado de observación metódica y exhaustiva.

En vista del párrafo anterior, me gustaría profundizar un poco más en la raíz de la palabra y para ello tengo que hablar desde el punto de vista etimológico. De ahí que, hay dos palabras formadas, foto: Del griego “phos” que se traduce “luz” y grafía: Del griego “graphos” que se traduce “escribir”, por consiguiente se dice que fotografía significa: “Escribir con luz”. Tal situación implica que el perito fotógrafo forense utilice una técnica especializada con dos condiciones principales: exactitud y nitidez. Por lo tanto, para quienes piensan que solo es presionar un botón y ya, puedo afirmar que son personas que solo tienen conocimientos superficiales y que se atreven a opinar sin fundamento alguno.  

La Fotografía Forense es Metódica y Exhaustiva

Continuando con mi argumento,  llego al punto de análisis donde sostengo con razón de causa que estas personas critican, menosprecian e incluso dudan de su utilidad en una investigación criminalística de orden penal. Habría que decir también por supuesto que no todas están en contra de la fotografía forense, pero lamentablemente ya existe una mayoría importante que afirma lo siguiente: “Cualquiera puede hacer una fotografía”. A causa de esto y a pesar que los antecedentes hablan por sí solos, ya que si se ponen a examinar la aplicación de fotografía forense en una investigación, concluirían que su uso fue antes de la criminalística, pero como no les interesa (apreciación personal) se atreven a generar expresiones simplistas.

Acorde a esto, se debe de entender que una fotografía del orden forense va más allá que solo fijar cadáveres o un lugar de intervención como si fuera una fotografía de nota roja de un periódico cualquiera. Que lo único que pretende un fotógrafo de prensa es captar una imagen que llame la atención e impacte al lector generando el morbo que despierta el querer ver lo que existe en un lugar relacionado con un hecho presuntamente delictivo; sin embargo, caso contrario, la fotografía forense tiene un fin de investigación, no busca fama a partir de una muerte o una faceta artística en la investigación para posteriormente ser subida a un perfil de red social y admiren su trabajo. Con relación a esto, traigo a mi memoria una plática que tuve alguna vez con gran perito fotógrafo forense quien dijo lo siguiente: hay personas aficionadas a la fotografía, hay expertos en equipos fotográficos, hay fotógrafos pero ser un perito fotógrafo forense es una cosa totalmente distinta.

El perito fotógrafo conoce la técnica que le permite con la mejor fotografía ilustrar lo que está observando con

La Disciplina de la Fotografía Forense

En definitiva hay que comprender que esta disciplina tiene un relevante papel no solo en el campo de la investigación sino también en el laboratorio, pues en muchas ocasiones  ha quedado demostrado que el lente de la cámara capta o percibe lo que el ojo del investigador no ve. Lo peor del caso, es que a pesar de las valoraciones que he expuesto en este texto se continuará con la firmeza de menospreciar  su eficacia y utilidad. Explorando un poco mi lógica, considero que el problema radica en el desconocimiento del ámbito fotográfico pues a causa de esto hay personas que no están tan involucradas en el tema pero ya son docentes, lo que implica adoctrinar con dogmas estériles a los estudiantes y de ello resulta que también los que se encuentran inmersos en este campo (cargo público) confirman tal circunstancia. Así que para los pocos defensores que quedan y saben de su importancia no hay otra opción que jubilarse o escoger otra área forense para conservar su trabajo como perito.

La razón de esto es porque no es solo un trabajo o cumplir con una fijación fotográfica más, para estos pocos peritos fotógrafos forenses en activo y por supuesto no se puede olvidar a los que dedicaron gran parte de su vida pero ya se jubilaron,  es un privilegio ser la persona encargada de perpetuar una imagen con una autoría de índole forense totalmente anónima; ya que su nombre junto con sus imágenes van a una carpeta de investigación para ser guardadas hasta que se cumpla el termino de darlas a conocer en un juicio oral.

No es tan sencillo como creen…

Ahora veamos un punto interesante, no solo es fijar, sino todo lo que conlleva hacer una fotografía de este tipo, por ejemplo: controlar  la velocidad de obturación, apertura de diafragma, sensibilidad ISO, teoría del color, pasos de luz, profundidad de campo, hiperfocal, regla de los tercios, planos fotográficos, temperatura del color y balance de blancos así como la ley de reciprocidad en fotografía y muchas cosas más. ¿Creen que es sencillo? Y si a lo anterior, le agregamos que también se tiene que verificar las condiciones climatológicas, la topografía del lugar (Carretera, inmuebles, vehículos, Cerros, Campos, Barrancas y demás), adecuarse a la metodología criminalística y la fijación de todos indicios, notaran que no solo es apretar un botón ni que cualquiera puede hacer una “Fotografía forense”.  

Fijación fotográfica de un gran acercamiento respecto de un indicio consistente casquillo del tipo físico

No hay que perder de vista la relación que tiene con todas las áreas forenses, por mencionar algunas seria la criminalística, medicina forense, hechos de tránsito terrestre, mecánica identificativa, química forense, valuación forense, identificación humana, dactiloscopia forense, etc. En consecuencia, esto obliga a que el fotógrafo al igual como un criminalista tenga que conocer un poco de todas las áreas que conforman a servicios periciales.  De ello resulta que para poder hacer una fijación correcta y saber qué es lo que quiere el perito de la diversa materia proyectar, por lo menos tiene que saber conceptos básicos que permitirán hacer imágenes con un enfoque y perspectiva de lo que se está observando.

En la Etapa de investigación y de juicio: ¿Qué  importancia tiene la fotografía forense?

Ciertamente, a lo largo de este documento he venido manifestando la importancia de esta disciplina, pero para comprender mejor lo que digo expondré todas las peritaciones que se relacionan y el rol de intervención de la fotografía forense en dos ámbitos; el primero en la etapa de investigación y el segundo en la etapa de juicio. Empezaré por lo siguiente, cuando me refiero a la primera etapa todos los peritajes resultantes en una investigación donde el perito fotógrafo está involucrado son bastantes, por ejemplo: fijación de lugar de intervención (hechos, hallazgo o enlace), fijación de indicios en el lugar, fijación de vehículos, fijación de personas (victima e imputados), fijación de cadáveres y seguimiento de necropsia, fijación de prendas y objetos con fines de identificación, fijación de indicios o evidencias en laboratorio o bodega de almacenamiento, fijación de documentos, fijación de drogas y/u otro tipo de sustancias, fijación de diligencia de cateo, fijación de inhumaciones, fijación de exhumaciones.

Ahora veamos el segundo aspecto, la etapa de juicio, punto del procedimiento penal cuando el perito fotógrafo expondrá el resultado que tuvo en la investigación. Cabe mencionar que en esta etapa ya no podemos hablar de dictamen sino de prueba pericial. Como lo dice la autora Romero Guerra, la prueba pericial es el testimonio de un perito desahogado en la audiencia de juicio oral. Su testimonio no puede ser reemplazado por la lectura de su dictamen escrito y éste no puede ser incorporado como prueba en la audiencia.[1]

¿Por qué la importancia de la fotografía forense en la etapa de juicio?

La respuesta es simple, si partimos de la premisa que el tribunal de enjuiciamiento valora todas las pruebas presentadas en juicio por las partes por medio de los sentidos (principio de inmediación). En tal caso, la valoración se convierte en una actividad exclusiva de los jueces que componen el tribunal permitiendo el convencimiento (peligrosamente subjetivo) de los hechos materia de juicio.

Es por esto que cuando hablo de la prueba pericial en fotografía en la etapa de juicio, su importancia es muy especial, ya que el tribunal podrá conocer los hechos a partir de una visualización con fotografías especializadas que serán proyectadas. Dicho esto, es aquí donde toma fuerza la famosa frase que dice: “Una imagen vale más que mil palabras” y hasta en nuestros días sigue vigente, por la sencilla razón de que podrás narrar, exponer o explicar con cientos de palabras lo que se investigó, pero cuando ilustras al tribunal con fotografías con un orden técnico, causa un impacto único que da certeza de los que estas exponiendo como perito. Porque ya no le dejas a la imaginación, al pensamiento, a la memoria, a la analogía, a la experiencia de los jueces tu dicho, sino todo lo contrario, le demuestras de manera gráfica, objetiva y secuencial de como estaba el lugar de los hechos, hallazgo o enlace al momento en que localiza o descubre.

Pues no hay que olvidar que el tiempo modifica las circunstancias y características del lugar, una lesión, vehículo o incluso una evidencia, pero la fotografía es como un recuerdo para siempre que con solo verlo o mostrarlo inmediatamente genera una representación visual  para la comprensión de la mente. 

¿Cuál es la reflexión?

En un siglo donde la tecnología ha crecido sorprendentemente y eso es innegable,  te permite  tener en un celular una cámara con una resolución muy buena y te puede valer menos que una cámara profesional y tal vez por eso algunos difieren de mi argumento; porque consideran que hasta con un buen celular pueden hacer una buena fijación. Pero aquí hay un aspecto muy importante, un “Perito fotógrafo forense” en toda la extensión de la palabra no se compra en una tienda o sale de la universidad con toda la experiencia que implica serlo; porque eso se desarrolla en la investigación forense combinado con conocimiento especializado, ética profesional y deontología pericial.

Lo grave de esto es que la fotografía forense esta en agonía, pues hay que admitir  que pocos estudiantes quieren practicarla como una disciplina forense y si sigue adoctrinando a los estudiantes  que en vez de hacer un dictamen fotográfico se hagan anexos fotográficos (cosas totalmente distintas); el resultado será que los pocos que quedan se jubilaran y enfrentemos la extinción de lo que hoy conocemos como fotografía forense.  Sintetizando, diré que para mí la fotografía forense es una disciplina de orden técnico que aplica sus conocimientos con las áreas forenses con el objetivo observar, fijar y crear imágenes con un enfoque especializado sobre hechos, personas, objetos y circunstancias, las cuales se reproducirán en un juicio para ilustrar a todos los intervinientes.

Conclusión

Finalmente, concluiré con una frase que alguna vez dije y escribí y pude compartirla por un medio electrónico, siendo la siguiente: “En una época donde algunos piensan que hacer una fotografía es cosa de nada, puedo afirmar que son personas que adoctrinan dogmas estériles con ausencia de razón científica. Pero, si la fotografía forense llega a desaparecer, ese día la criminalística habrá perdido a su mejor aliada y fiel compañera de investigación en el lugar de los hechos y por consiguiente estará de luto…

Dedicado a todos los peritos fotógrafos forenses que aún se encuentran activos y algunos más jubilados, por su innegable  labor y contribución pericial en el ámbito de las Ciencias forenses y el Derecho en general.


[1] Romero Guerra, Ana Pamela, “La prueba pericial en el sistema acusatorio” Pag. 6, México, INACIPE, 2008

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