En el curso Metrología y Normalización, los estudiantes llevaron la teoría al taller y demostraron que medir no es solo “sacar números”, sino tomar decisiones técnicas con fundamento, criterio y responsabilidad. El proyecto final del curso consistió en el diseño y fabricación de un rack funcional de madera y acero, integrando planos técnicos, tolerancias, control dimensional, seguridad industrial y normas aplicables.
Desde el inicio, el objetivo fue claro: aplicar conocimientos reales en un producto real, cuidando cada etapa del proceso. Los equipos desarrollaron planos técnicos acotados, incorporando simbología y tolerancias conforme a normas ISO (como ISO 2768-M), asegurando que el diseño fuera viable para fabricación y ensamblaje
Del plano al taller: fabricar con método
El trabajo no se quedó en el papel. Los estudiantes ejecutaron procesos completos de corte, soldadura, ensamble y acabado, seleccionando materiales adecuados (perfiles metálicos y madera), herramientas correctas y procesos bien definidos. Cada decisión técnica fue justificada y documentada, tal como se exige en un entorno industrial real.
Un punto clave del proyecto fue el control dimensional. Antes y después de fabricar, los equipos registraron mediciones, compararon resultados contra tolerancias y verificaron escuadras, longitudes y ajustes. Las evidencias muestran que las dimensiones se mantuvieron dentro de los rangos permitidos, y cuando apareció algún desvío —por ejemplo, deformación por calor—, se aplicaron acciones correctivas como ajuste mecánico y nuevo punteo. Eso es metrología aplicada, no simulada
Seguridad: no negociable
Durante todo el proceso se priorizó el cumplimiento de normas de seguridad, usando equipo de protección personal (EPP), prácticas seguras en soldadura y esmerilado, y manejo responsable de herramientas, alineado con NOM-027-STPS y NOM-006-STPS. La seguridad no fue un requisito extra: fue parte del aprendizaje y de la evaluación.



Evidencias, reporte y presentación
Cada equipo entregó un expediente digital completo con planos, fotografías del proceso, control dimensional, evidencias del uso de instrumentos y un reporte técnico estructurado, donde analizaron resultados, errores y conclusiones. Además, defendieron su proyecto en una presentación oral, explicando decisiones técnicas y resultados finales.

Resultados que se notan
El producto final refleja el trabajo bien hecho: estructuras estables, soldaduras limpias, acabados correctos y funcionalidad real. Más allá del objeto fabricado, el verdadero logro fue demostrar que la metrología y la normalización son la base de la calidad, no un trámite académico.

Este proyecto confirma algo clave: cuando los estudiantes entienden por qué miden y para qué miden, el aprendizaje se vuelve tangible, útil y profesional. Y eso, sin duda, se nota en cada milímetro bien hecho.
Fuente: Trabajo de Alumnos
Ingeniería en Mecatrónica
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