Este proyecto sobre la armonía de color en un alebrije demuestra cómo el color puede transformar por completo una idea. Cada detalle combinó creatividad, experimentación y diseño para dar vida a una criatura única. Lo que comenzó con materiales simples terminó convirtiéndose en una pieza cargada de simbolismo visual: “Zincan”, un alebrije lleno de personalidad.
Aplicando la teoría del color en clase
En la clase de “Taller de Diseño I: Color”, correspondiente a la evaluación del segundo parcial, se llevó a cabo la creación de alebrijes con el propósito de aplicar la teoría de la armonía de color. Este proyecto permitió poner en práctica la regla 60-30-10, un principio de composición cromática donde el 60% corresponde al color dominante, el 30% a un color secundario y el 10% restante al color acento.
Materiales utilizados para la creación del alebrije
Para la elaboración de los alebrijes se utilizaron materiales accesibles y fáciles de moldear, entre ellos:
- Alambre calibre 18 o 20
- Papel aluminio
- Periódico
- Resistol blanco escolar
- Servitoallas
- Tijeras
- Pinceles medianos y finos
- Pinturas acrílicas
El inicio del diseño y la inspiración

El proyecto comenzó tres clases antes de la entrega final. Durante la primera sesión, cada estudiante buscó inspiración para diseñar su criatura fantástica y realizó un boceto inicial. En mi caso, el diseño original contemplaba un alebrije con cuerpo de lobo, melena y patas traseras de león, patas delanteras de camaleón, orejas de zorro y alas de murciélago. Sin embargo, conforme avanzó el proceso creativo, el diseño evolucionó hasta convertirse en una mezcla distinta: cuerpo de xoloitzcuintle, patas delanteras y ojos de araña, patas traseras de león, alas de murciélago y cola de serpiente.
Construcción del “esqueleto” del alebrije
Ese mismo día también se trabajó en la estructura base o “esqueleto” del alebrije, utilizando alambre moldeado manualmente para definir la postura y proporciones de la figura.

Creación del volumen y estructura
En la segunda clase se inició el trabajo de volumen. Primero se recubrió el esqueleto con papel aluminio, agregando bolas del mismo material en las zonas que requerían mayor tamaño, como la cabeza. Posteriormente, se aplicaron capas de periódico sujetas con masking tape para reforzar la estructura y aportar más forma al cuerpo.


La técnica de recubrimiento con Servitoalla

Después, las servitoallas se cortaron en tiras y se preparó una mezcla compuesta por 30% de pegamento blanco y 70% de agua. Con ayuda de un pincel, esta mezcla se aplicó sobre el periódico para adherir las tiras de servitoalla. Este paso fue fundamental, ya que la servitoalla evita que la tinta del periódico se mezcle posteriormente con la pintura acrílica.
El procedimiento se repitió hasta cubrir completamente la estructura de aluminio y periódico. Posteriormente, el alebrije se dejó secar para que la superficie endureciera correctamente y evitar que el exceso de humedad rompiera el material.
La selección de colores, armonía cromática y la paleta de “Zincan”

Mientras la pieza secaba, se seleccionó la paleta de colores con la intención de transmitir un mensaje visual y generar armonía cromática. Para ello, se tomó como referencia el cubo de color de Alfred Hickethier, compuesto por 150 colores. En mi caso, elegí tonos que convergían hacia el verde menta.

El color dominante seleccionado fue un violeta —ubicado entre el azul y el magenta— para cubrir la mayor parte del cuerpo del alebrije. Como color secundario se eligió el verde menta, mientras que el azul rey se utilizó como color acento. Algunos detalles adicionales se pintaron con colores pertenecientes a la misma fila o columna cromática de los tonos principales, manteniendo así coherencia visual en toda la composición.
El significado detrás del nombre
Finalmente, el alebrije recibió el nombre de “Zincan”, inspirado en la palabra náhuatl Tzinacan (murciélago), ya que las alas eran uno de los elementos más representativos y llamativos de la criatura.



Fuentes: Sofía Partida Arias redactado con IA
Docente: Claudia Gabriela Velázquez Díaz

