
Durante años, informarse significaba consultar un periódico, escuchar la radio o ver un noticiero. Hoy, para muchos jóvenes, las noticias aparecen mientras navegan por TikTok, Instagram o YouTube, mezcladas con contenido de entretenimiento, opiniones, publicidad y tendencias.
Este cambio ha convertido a influencers, periodistas independientes y creadores digitales en nuevos intermediarios de la información. Su principal ventaja es la capacidad de explicar temas complejos mediante videos breves, lenguaje cercano, recursos visuales y una personalidad reconocible. De acuerdo con el Reuters Institute, en las plataformas sociales y de video los jóvenes prestan más atención a los creadores individuales que a las marcas periodísticas tradicionales. Además, estos perfiles están alcanzando a las audiencias jóvenes mediante formatos más accesibles y atractivos.

La cercanía también genera confianza. Cuando una persona aparece diariamente frente a la cámara, responde comentarios y comparte parte de su vida, la audiencia puede sentir que la conoce. Sin embargo, esa familiaridad no garantiza que la información sea verdadera, completa o imparcial.
En Estados Unidos, el Pew Research Center encontró que 38 % de los adultos de entre 18 y 29 años obtiene noticias regularmente a través de influencers informativos. El dato muestra que estos creadores ya no son actores secundarios: participan en la construcción de la opinión pública y pueden influir en la manera en que sus seguidores interpretan asuntos políticos, sociales y culturales.

El problema surge cuando se confunden los hechos con las opiniones, la información con el entretenimiento o una recomendación personal con contenido patrocinado. Un video puede ser convincente por su edición, ritmo o carga emocional y, aun así, omitir contexto, utilizar una fuente dudosa o presentar una interpretación como si fuera una verdad comprobada.
Por ello, antes de compartir una noticia presentada por un creador conviene preguntarse: ¿menciona la fuente original?, ¿distingue los hechos de su opinión?, ¿presenta evidencias verificables?, ¿informa si existe algún patrocinio o interés comercial? También es recomendable contrastar el contenido con medios profesionales, instituciones públicas y fuentes académicas.
El reto para las universidades y los medios no consiste en rechazar TikTok ni imitar superficialmente a los influencers. La verdadera oportunidad está en combinar la claridad, creatividad y velocidad de las plataformas digitales con los principios fundamentales del periodismo: investigación, contexto, transparencia y verificación.
Los creadores pueden acercar las noticias a públicos que se sienten alejados de los medios tradicionales. Pero en una sociedad saturada de contenido, aprender a evaluar quién informa, de dónde obtiene sus datos y con qué intención se comunica se ha convertido en una competencia universitaria indispensable.
FUENTES:
Reuters Institute, Digital News Report 2026. Reuters Institute, Understanding Young News Audiences at a Time of Rapid Change, 2026. Pew Research Center, News Influencers Fact Sheet, 2025. Costera Meijer et al., estudio sobre la experiencia juvenil de las noticias en TikTok, revista académica Digital Journalism, 2026

