Pasos para iniciar mejor tu día #Bienestar #Uninter

Pasos para iniciar mejor tu día: Cada amanecer ofrece una nueva oportunidad para tomar las riendas del día y hacerlo tuyo. Por supuesto, esto es más sencillo cuando eres una persona matutina, pues tu energía está al máximo al despertar; pero si eres alguien más nocturno, también puedes aprender a hacer tus mañanas más productivas y refrescantes. 

¿Necesitas una nueva rutina matutina?

Pasos

Las siguientes recomendaciones te pueden ayudar a establecer una rutina que te permita iniciar el día con una mejor actitud y mayor energía.

Pero ojo: no necesariamente tienes que hacer absolutamente todo en un día; puedes tomar las piezas que se adapten a tu estilo de vida para crear tu propia rutina, o bien, intercalar actividades a lo largo de la semana, pues tampoco se trata de que te abrumes al querer hacerlo todo en el rato que tienes antes de salir a la oficina o ponerte a trabajar en casa.

Que tu alarma no sea algo odioso

¿Hay algo peor que despertar de un sobresalto por el horrible sonido que suelen tener las alarmas? Para tu salud y bienestar es mejor despertar gradualmente, de una forma más natural, que hacerlo con una escandalosa alarma.

Así que algo sencillo para despertar de mejor humor es cambiar el timbre de tu alarma por un sonido melódico que te haga despertar paulatinamente, como una canción que te guste, una melodía instrumental rítmica o sonidos naturales como el canto de los pájaros.

Deja que entre la luz

La luz natural es un factor importante en la rutina matutina, pues la exposición a la luz del sol al amanecer ayuda a poner en marcha tu reloj interno, al indicarle a tu cerebro y, por consiguiente a tu cuerpo, que es de día y es hora de ponerse activo.

Pero la luz del día no sólo te ayuda a despertarte, sino que también puede hacer que te sientas más somnoliento más temprano en la noche, lo que facilita que duermas a una hora adecuada, lo que a su vez te ayudará a despertar descansado al día siguiente. 

Así que, una de las primeras cosas que debes hacer al levantarte es abrir las cortinas para que entre el sol; no importa si está nublado, la luz natural siempre es buena. Y si abres las ventanas, mucho mejor, porque así el aire circulará y ayudará a ventilar y renovar el aire de tu casa. 

Lávate la cara

Lava tu cara al levantarte, aunque después vayas a bañarte. Si haces ejercicio por las mañanas y tu hora del baño es más tarde, procura lavar tu cara al despertar, ya que el contacto del agua fría o tibia en la cara puede refrescar los ojos cansados ​​y activar tus sentidos al despabilarte y hacerte despertar por completo.

Mueve tu cuerpo

Puedes empezar por estirar todo tu cuerpo antes de salir de la cama y luego hacer algunos estiramientos y flexiones al levantarte. Estirarse por la mañana puede ayudar a aliviar la tensión en los músculos y hacer que te sientas más ágil y alerta en lugar de tenso y lento.

Además, es recomendable realizar al menos 30 minutos de actividad física diariamente. Y aunque el horario preferido para esto depende de los gustos y actividades de cada persona, el ejercicio matutino te ayuda a cargarte de energía para el resto del día. 

La actividad física aumenta el flujo sanguíneo en todo el cerebro y el cuerpo, lo cual los dota de más energía y mejora la salud cardiovascular. Además, si se practica por la mañana, puede impulsar funciones cerebrales importantes, como la toma de decisiones, la memoria de trabajo y la atención. 

Come un desayuno nutritivo

Comenzar el día con un desayuno equilibrado y lleno de proteínas no sólo llena el estómago vacío, también te da energía para realizar tus actividades diarias.

Un desayuno nutritivo puede darle a tu mañana un impulso satisfactorio, especialmente si optas por ingredientes como cereales integrales, frutas y verduras frescas y crudas, además de proteínas como huevo o yogurt natural.

No olvides mantenerte hidratado. Puedes incluir en tu primera comida del día un vaso con agua natural y una taza de té o café sin azúcar. Y algo muy importante: evita desayunar con prisas y mientras haces otras cosas; organiza bien tus mañanas para que te dé tiempo de sentarte, al menos 30 minutos, para disfrutar con calma de tu desayuno.


 
Adelanta algunas tareas del hogar

Los quehaceres de la casa pueden no ser tan atractivos para iniciar el día, pero ocuparte de los más sencillos por la mañana te puede ayudar a tener una sensación de productividad que te acompañará a lo largo del día. Además, cuando llegues a casa o termines de trabajar, agradecerás no tener que ponerte a lavar los trastes acumulados, recoger la basura o tender la cama.

Medita y/o escribe en un diario

Comenzar el día con una práctica de meditación te puede ayudar a aclarar tu mente, ordenar tus pensamientos y establecer una intención consciente para el resto del día. 

También propicia la autocompasión y la bondad hacia uno mismo, por lo que puede marcar una gran diferencia si las preocupaciones y frustraciones matutinas suelen dar un tono negativo a tu día. Además, su práctica disminuye el estrés y alivia los sentimientos de ansiedad, por lo que es una buena forma de iniciar tus mañanas con mejor ánimo y humor. 

Pero la meditación no funciona para todos, así que si no la encuentras útil, no hay necesidad de forzarla. En su lugar, puedes probar con un diario: escribir durante 10 minutos cada mañana también puede darte espacio para ordenar tus pensamientos, realizar afirmaciones o establecer una intención diaria.

Haz una lista de tareas pendientes

Tienes muchas cosas que hacer cada día y algunas de ellas se te olvidan. Anotar las tareas esenciales a primera hora de la mañana te puede ayudar a realizar un seguimiento de todo lo que necesitas manejar en casa o en el trabajo.

Esto también tiene otro propósito: ayuda a priorizar tus responsabilidades y te da una idea más clara de qué elementos es más adecuado dejar para la lista de tareas de mañana o del fin de semana, lo que evita que te satures, mantiene tu carga de trabajo más manejable y reduce la sensación abrumadora. Además, así tendrás un recordatorio escrito de tus pendientes.

Haz algo que disfrutes

No tienes que limitar tu rutina matutina a la productividad. Dedicar algo de tiempo a las cosas que realmente te gusta puede ayudar a que las mañanas sean algo que se disfruta en vez de algo que se sufre.

Si bien prácticas como la meditación, el yoga y escribir en el diario pueden volverse agradables, incluso si no las amas desde el principio. Aún así, vale la pena dedicar una parte de la mañana a un pasatiempo, algo que haces simplemente por diversión y porque te da alegría.

Fuente: Harmonia

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