Taller de literatura eslava – 7 libros más importantes de la literatura rusa – #Letras, #EHLI

En el artículo de esta semana, el Departamento de Letras te presenta las obras más importantes de la literatura rusa y te invita al Taller de creación literaria y literatura eslava.

¡En las sesiones del Taller revisaremos las obras literarias emblemáticas de Ucrania y Rusia!

Te presentamos principales características de la literatura rusa:

1. Los cuestionamientos sobre los aspectos trascendentales de la vida

La literatura rusa es especial porque los rusos no relatan una historia solamente, también se cuestionan y mueven a la búsqueda de las verdades del individuo, aluden a la reflexión sobre el sentido de la vida, el lugar del hombre en el mundo, la ambigüedad moral, la muerte, la religión y el Estado.

Espiritual o trascendental podríamos llamar a la literatura rusa; este aspecto reflexivo sobre la humanidad hace que sus historias sean universales.

2. Su amplia extensión en páginas

Las novelas aclamadas de la literatura rusa como Crimen y castigoGuerra y paz o Ana Karenina contienen entre ochocientas y mil páginas. Lev Tolstói y Fiódor Dostoyevski, autores de tales novelas -considerados de la talla de Cervantes o Shakespeare- practicaban un estilo de escritura con atención al detalle, al igual que muchos escritores rusos del XIX.

3. Epopeya del sufrimiento

En la narrativa rusa siempre suele aparecer la crítica social y la denuncia, por consecuencia de su propia historia. Cierto pesimismo en muchas ocasiones, y la expresión del sufrimiento humano, siendo este último aspecto lo que la acerca a la epopeya y lo cósmico.

Aunque sus historias estén ambientadas y sean un reflejo de Moscú, San Petersburgo o las estepas siberianas, trascienden las fronteras, se vuelven universales y atemporales, porque nos hablan del sufrimiento humano.

Si bien la literatura rusa tiende a ser realista, por las razones ya expuestas, siempre existe en estas historias el deseo por palpar la belleza, acercarse a la luz y mirar lo trascendental.

A continuación te recomendamos 5 grandes obras de la literatura rusa:

1. ‘Guerra y paz’, Lev Tolstói (1869)

Sí, no hay manera de escapar de esta obra épica de cuatro volúmenes que todos los niños rusos tienen que leer en la escuela… y tú también deberías hacerlo, si quieres entender de qué va Rusia.

El amor, la muerte, la fe y la falta de ella, no hay nada que Tolstói no mencione en su novela. Sus héroes icónicos: el melancólico príncipe Andréi Bolkonski, el impetuoso Pierre Bezújov, la sincera y cariñosa Natasha Rostova (y otros 30 personajes importantes) representan a la sociedad rusa al máximo, con todos sus vicios y virtudes.

2. ‘Los hermanos Karamázov’, Fiódor Dostoievski (1879)

En su última novela, Dostoievski se sumerge lo más profundamente posible en el alma humana. Al contar la historia del horrible Fiódor Karamázov, asesinado por uno de sus hijos, el autor habla metafóricamente de Rusia, del cristianismo y de los problemas existenciales a los que se enfrenta todo el mundo.

¿Debemos vivir confiando en nuestras emociones, o en la lógica y la sabiduría? ¿Puede Dios existir en un mundo tan imperfecto? ¿Hay algo cierto en el universo? Tal vez no encuentres ninguna respuesta leyendo Los hermanos Karamázov, pero mejorarás en tu forma de acercarte a estos temas.

3. ‘Eugenio Oneguin’, Alexánder Pushkin (1833)

Una novela en verso, cuenta la historia de un inútil dandi del siglo XIX. Suena aburridísimo, ¿no? De hecho, este es uno de los libros más ingeniosos de todos los tiempos, donde el poeta ruso Alexánder Pushkin demuestra todo lo que es capaz de hacer.

El protagonista Oneguin, despiadado y vacuo, destruye accidentalmente la vida de los demás y acaba encontrándose sin nada. Aunque suene a algo oscuro, sus aventuras no sólo son divertidas sino también esclarecedoras, y el autor lo presenta todo con tanto humor e ironía que no puedes evitar reírte mientras lees.

4. ‘El jardín de los cerezos’, Antón Chéjov (1904)

Chéjov fue uno de los escritores más melancólicos y divertidos (en Rusia, algo no tan contradictorio como parece). Sus héroes suelen ser mezquinos y a veces patéticos, pero eso es lo que los hace adorables y el autor nunca los desprecia, sino que los llena de simpatía y amabilidad. En El jardín de los cerezos, su última obra, Chéjov alcanza su apogeo al mostrar la tragedia cotidiana de la vida humana.

Una familia pobre, pero de la aristocracia, no puede llegar a fin de mes, así que tienen que vender su jardín de cerezos o perder toda la propiedad. Pero los viejos aristócratas titubean, incapaces de despedirse de su hermoso pasado, representado por el dicho jardín.

Metafóricamente, Chéjov nos muestra la debilidad de las viejas generaciones que están son arrastradas por el nuevo siglo. Sigue siendo un hermoso juego de nostalgia y de “paraíso perdido”, que ha sido escenificado hasta hoy en todo el mundo.

5. ‘Los bajos fondos’, Maxim Gorki (1903)

Otra obra de teatro de principios del siglo XX trata temas totalmente distintos: Gorki muestra la vida de los sin techo en un albergue. Borrachos, prostitutas y criminales, no pueden caer más bajo.
Pero incluso en tales condiciones, los personajes de Los bajos fondos, como verdaderos rusos, encuentran el momento y el lugar para entablar debates filosóficos como el dilema central de esta obra: ¿qué es más importante, la verdad o la esperanza?

El libro es sombrío, pero vale la pena leerlo para comprender la génesis de la revolución rusa (en la que Gorki está destinado a convertirse en el escritor más destacado de los bolcheviques).

6. ‘Doctor Zhivago’, Borís Pasternak (1957)

El poeta y novelista Borís Pasternak cuenta la historia de la vida de un hombre justo y razonable que lucha por sobrevivir al infierno de las guerras y revoluciones de principios del siglo XX. El protagonista, el doctor Yuri Zhivago, pierde repetidamente todo menos su dignidad y misericordia cristiana. Si a esto le añadimos los poemas de Zhivago escritos por el propio Pasternak, probablemente tengamos la novela más romántica en contar un episodio muy poco romántico de la historia rusa.

7. ‘El maestro y Margarita’, Mijaíl Bulgákov (terminado en 1940, publicado en 1967)

La URSS de Iósif Stalin fue en cierto modo un lugar bastante misterioso, con gente desapareciendo de vez en cuando y versiones oficiales de los acontecimientos que contradecían la realidad. Mijaíl Bulgákov captó la esencia de esta época y escribió una novela de fantasmagoría en la que el mismísimo diablo visita Moscú.

La novela envuelve la sátira en un cuento a la vez épico y ordinario que incluye escenas de la vida cotidiana de los años 30 en Moscú, mezcladas con la versión de Bulgákov del Nuevo Testamento. Sin embargo, ante todo, para Bulgákov es una historia muy personal, sobre el arte y el amor, que no estaba destinada a ser un gran éxito: se publicó 27 años después de su muerte. Entretenida e icónica, El maestro y Margarita es una lectura obligada para cualquiera que quiera familiarizarse con la literatura rusa.

¡Para conocer los autores ucranianos, forma parte de nuestro Taller gratuito! Los días lunes, a partir del 23 de agosto, de la 1 a 2:30 pm.

Referencias:

  • “Estos son los 7 libros más importantes de la literatura rusa” en Russia Beyond;
  • “¡Te recomendamos 5 obras imprescindibles de la literatura rusa!” en Culturizando.com

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