Después de un semestre muy provechoso, el ciclo 2026-2 llegó a su fin, y con esto, nuestros estudiantes de intercambio regresan a sus hogares.
En esta ocasión, la estudiante Maren, proveniente del País Vasco, nos comparte un poco de su experiencia en Uninter:
Desde que llegué a Cuernavaca para estudiar en la Universidad Internacional (UNINTER),
mi experiencia ha sido muy enriquecedora tanto académica como personalmente. Vivir en
otro país no solo significa estudiar en una universidad diferente, sino también aprender una
nueva manera de vivir, convivir y entender el mundo.
Una de las primeras cosas que noté fue la diferencia cultural entre México y el País Vasco.
Aunque en ambos lugares la gente suele ser cercana y familiar, en México las personas son
generalmente más expresivas y abiertas desde el primer momento. Me sorprendió mucho la
facilidad con la que la gente inicia conversaciones y hace sentir bienvenido a alguien nuevo.
Gracias a eso, adaptarme a la vida en Cuernavaca fue más fácil de lo que esperaba.
También aprendí que hacer un intercambio requiere mucha independencia y capacidad de
adaptación. Hay que aprender a organizarse, resolver problemas por cuenta propia y
acostumbrarse a nuevas rutinas. Cosas simples como el transporte, los horarios o la dinámica
de las clases pueden ser diferentes, pero poco a poco uno se adapta y termina aprendiendo
muchísimo de esas experiencias.
Otro aspecto muy importante para mí ha sido el idioma. Al ser de un pueblo del País Vasco,
desde que tengo uso de razón hablo en euskera. Es verdad que desde pequeña también sé
hablar en español, pero no lo hablo con nadie entonces siento que he mejorado bastante en
cuanto al español. Al principio había palabras o frases mexicanas que no entendía, pero con
el tiempo empecé a acostumbrarme e incluso a incorporarlas en mi día a día. Creo que
convivir con personas locales es una de las mejores maneras de aprender realmente un idioma
y una cultura.
Además, estudiar en Uninter me ha permitido conocer gente de muchos países y aprender de
diferentes perspectivas. Eso me hizo abrir más mi mente y valorar aún más la diversidad
cultural. También he podido reflexionar sobre mi propia cultura y darme cuenta de cosas del
País Vasco que antes veía como normales y ahora valoro más.
Creo que una de las cosas más importantes cuando haces un intercambio es estar dispuesto a
salir de tu zona de confort. Habrá momentos difíciles, como extrañar a tu familia o sentirte
perdido al principio, pero también son experiencias que te ayudan a crecer muchísimo como
persona.
Finalmente, mi experiencia en Cuernavaca y en Uninter ha sido muy positiva. No solo he
mejorado académicamente y en el idioma, sino que también he aprendido a adaptarme, a
convivir con personas de diferentes culturas y a ser más independiente. Sin duda, es una
experiencia que recordaré toda mi vida.
Agradecemos mucho a Maren por compartirnos un pedacito de su experiencia con nosotros esperando que se lleve muy buenos recuerdos.

Conoce más experiencias de nuestros estudiantes extranjeros haciendo click aquí.