3 razones por las cuales en ocasiones no guardamos luto para una gran pérdida.

Cómo entender y aceptar un duelo abreviado.

Tú pierdes algo, tal vez algo o alguien importante, pero el duelo no es algo que tú esperas que suceda. Es abreviado, interrumpido. Tal vez regreses a sentirte normal relativamente pronto, pero pareciera que en realidad deberías de estar viviendo el duelo. ¿Qué está pasando?

¿Qué es un duelo abreviado?

Algunos duelos, conocidos como abreviados, se resuelven a sí mismos muy rápido. Mientras que es de corta duración, es legítimo, una forma genuina de duelo. El duelo breve puede suceder por diferentes razones, pero aquí se presentan las más comunes.

1. El duelo podría estar abreviando, debido a que algo más toma rápidamente el lugar de aquello perdido.

Para algunos, el duelo se resuelve más rápidamente cuando la felicidad de algo nuevo, reemplaza lo que se perdió, como lo puede ser volver a casarse después de haberse divorciado. Para otros, esta nueva adquisición puede aportar felicidad, sin reducir o eliminar el duelo. La reincidencia de la felicidad ante lo nuevo y el dolor de la pérdida, puede complicar el proceso del duelo de la persona al intentar aferrarse a albergar a las dos experiencias. Entonces, mientras que para algunos la nueva adquisición puede mejorar los sentimientos de pérdida, para otros será necesario hacer espacio para ambas emociones.

De complicarse más las cosas, el doliente podría sentirse culpable por incluir algo nuevo en sus vidas tan rápido, o el comenzar a sentir una presión interna o externa de superar la pérdida original, debido a la llegada de algo nuevo y agradable. Otros podrían ver el nuevo trabajo, relación o circunstancia y decidir que el doliente ya no se siente triste, o no debería de seguir sintiéndose triste. Ellos podrían presionar al doliente a superar la pérdida, ante la presencia de la nueva adquisición, lo que podría llevar al doliente a sentirse aislado, culpable o confundido.

Cuando un reemplazo o una nueva adquisición entra en escena, es importante para el doliente, revisar a su interior el cómo se sienten. ¿Se sienten genuinamente bien o simplemente se están moviendo a través del duelo rápidamente? ¿ o si se sienten presionados para hacerlo?

2. El duelo podría ser abreviado porque la persona sentía poco vínculo con lo ahora perdido

Para algunos, el duelo abreviado se siente congruente al impacto emocional del evento. El individuo puede simplemente no sentir un inmenso dolor como el resultado de una perdida que hayan sufrido. Tal vez ellos no eran cercanos a ese miembro de la familia que falleció, odiaban el trabajo que dejaron, o sintieron alivio al haber terminado un matrimonio infeliz.

A pesar de la congruencia interna, la persona podría sentir presión interna o externa a prolongar su sufrimiento (o el aparentar el prolongar su sufrimiento) para ajustar la experiencia a la expectativa de otros. También otros podrían juzgar la experiencia del duelo basándose en  cómo ellos ven la pérdida, desde su visión exterior, y ofrecen una retroalimentación de que el doliente no está viviendo el duelo propiamente o posiblemente esté en negación. Esta percepción podría de igual forma provocar aislamiento, llevando al doliente a sentir vergüenza, confusión y culpa. En este escenario, el individuo puede revisar a su interior e identificar qué es lo que están sintiendo, lo que necesitan, y aferrarse a ello.

3. La pena podría ser abreviada porque ya se vivió una perdida anticipada.

Algunas personas experimentan penas abreviadas debido a que el proceso del duelo comenzó antes de que la pérdida sucediera. A esto se le llama pena anticipada. No es poco común el ver que se aproxima una pérdida y se comience el duelo hacia la inminente muerte de una persona, el despido, la terminación de una relación, o el dolor que traerá consigo. De hecho, algunos podrían encontrar su pena un poco más fuerte antes de la pérdida, que después de la pérdida.

El duelo anticipado puede ser funcional al ayudar a otros dolientes a prepararse ante su próxima pérdida y anticiparse a las implicaciones. Pero como otras formas de duelo abreviado, el doliente puede experimentar el sentirse juzgado por ser percibido con una falta de duelo cuando la pérdida suceda.

La pena es una experiencia personal profunda que desafía los límites de una cronología. Los motivos por los cuales una persona vive una pena rápida o ningún dolor, dependen de la experiencia individual. Los conflictos más grandes con un duelo abreviado, provienen de un juicio interno o externo que es generado por el mismo proceso. Nosotros podemos recordarnos a nosotros mismos, el no juzgar la experiencia de duelo de otros, y ofrecernos un trato amable mientras navegamos nuestras propias experiencias emocionales, no importa cuáles sean.

Sarah Epstein MFT

Between the Generations

3 Reasons We Might Not Grieve a Big Loss | Psychology Today UK

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