Una forma de crear buenos hábitos que en realidad se mantengan.

Por qué usarías tú pistas situacionales cuando estás haciendo planes para el futuro.

Las investigaciones sugieren que pensar en desarrollar ciertas conductas en situaciones específicas, y el vincular mentalmente las dos, podría crear nuevos hábitos.

El vincular estratégicamente una intención a una situación, podría ayudar a las personas a recordar la intención.

Las personas que son buenas en su dimensión de consciencia de su personalidad, son particularmente buenos en ejecutar este tipo de pensamiento “si-entonces”

Un nuevo estudio publicado en PLOS ONE explica cómo puede uno tener cambios conductuales a largo plazo, si se usa un plan de acción “si-entonces”, en lugar de apoyarse únicamente en la motivación o la voluntad.

“Los hábitos son el resultado de la repetición de experiencias pasadas de ejecución de conductas específicas en situaciones particulares”, de acuerdo al psicólogo Torsten Martiny-Huenger de la Artic University of Norway. “Una pregunta abierta, como sea, es cómo las conductas novedosas se convierten en hábitos. Nosotros no tenemos las experiencias previas que las hacen ser habituales. Entonces, ¿cómo es que se forman?

Los investigadores hipotetizaron que la gente crea nuevos hábitos al pensar en su desempeño de una conducta en específico en una situación concreta -en otras palabras, se crean vínculos estímulos-respuestas en la mente.

De acuerdo a Martiny-Huenger, la gente usualmente toma una de las tres explicaciones, cuando ejecuta una acción dirigida hacia el futuro. Aquí un ejemplo:

Supongamos que tú aceptas hacerle un favor a un amigo -por ejemplo, enviarle una dirección de internet que tú tienes ya guardada en tu computadora de casa. Tú no puedes accesar a esa información de inmediato. ¿Cómo es que tú realizarás la tarea horas después? Aquí hay tres posibilidades:

  1. El primer acercamiento es repetir verbalmente a ti mismo de forma continua (para mantener a la memoria trabajando). Como sea, dado las múltiples demandas de nuestra vida diaria, no es común que nos podamos mantener enfocados en ello por un tiempo prolongado.
  2. Investigadores de la memoria prospectiva provee de otro mecanismo posible. Ellos sugieren que una intención (enviar la dirección después) activa un proceso de monitoria del cual somos conscientes muy mínimamente. Como sea, es difícil evaluar si un monitoreo inconsciente existe o no.
  3. La tercera alternativa depende en la habilidad del cerebro para formar vínculos asociativos. La intención de enviar la dirección de internet puede estar vinculada a una pista situacional. Por ejemplo, mientras leemos los correos en tu computadora de casa, el amigo podría ser evocado en alguno de los correos (pista situacional). Esta pista estaría disparando el recuerdo de tener que enviar la dirección de correo.

Los autores encontraron evidencia que sugiere que la tercera posibilidad es el método primario a través del cual los recuerdos son evocados y los nuevos hábitos se forman. Es más, ellos sugieren que este método puede ser usado estratégicamente por las personas para mejorar su memoria y la formación de hábitos.

Por ejemplo, cuando reciban la solicitud de enviar la dirección de internet, uno podría pensarlo repetidamente: “la próxima vez que encienda mi computadora de casa, primer enviaré a mi amigo la dirección de internet”. En lugar de apoyarse en alguna coincidencia para recordarnos sobre nuestra intención, uno podría vincular estratégicamente la intención a la situación.

“Las investigaciones sugieren que hacer esos planes “si-entonces”-que no son nada más que vínculos verbales de situación-respuesta – los cuales facilitan el recordar”, explica Martiny Huenger.

Los investigadores también encontraron que la gente con una dimensión de consciencia alta de su personalidad, eran particularmente buenos en ejecutar este tipo de pensamiento “si-entonces”-. Esto no es terriblemente sorprendente, de acuerdo a Martiny-Huenger, dado que la concientización se caracteriza por conductas habituales de planeación, como el hacer listas o usar agenda.

“Nuestra interpretación de este resultado es que el pensar con un formato de situación-respuesta, es un procedimiento cognitivo que la gente concientizada hace habitualmente” dice Martiny-Huenger. “Este uso intuitivo de una estrategia benéfica contribuye a tener más éxito en la regulación diaria.”

Desde una perspectiva práctica, cuando nos enfrentamos a conductas que no podemos ejecutar de una forma correcta, los autores advierten a la gente en apoyarse lo menos posible en la motivación y la voluntad, y más en pistas asociativas.

“El consejo práctico es vincular la conducta intencional hacia pistas situacionales que provean de buenas oportunidades para iniciarlas” dice Martiny-Huenger. “Cuando quieras ponerte un poco más activo físicamente, como primer paso, piensa repetidamente”. “Cuando esté esperando frente al elevador, voltearé y usaré las escaleras”. Tal planeación “si-entonces” no es mágica y no llevará siempre a una implementación exitosa de la conducta intencionada, pero sí aumentará la intención de completarlas.”

Mark Travers, Ph. D.

Fuente original:

One Way to Create Good Habits that Actually Stick | Psychology Today

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